La excelente política de Seguridad Democrática del presidente Álvaro Uribe Vélez, debe ser complementada en lo social y mejoramiento en lo militar.
EN LO SOCIAL
Con el Plan decenal de las 200 mil empresas comunitarias.
Esto porque con hambre y miseria, hijas de la desocupación y el subempleo, es muy difícil mantener en paz y seguro el país.
EN LO MILITAR – PAZ FRATERNAL
Mejorar la seguridad democrática con una oferta de paz de doble frase.
Una invitación a los guerrilleros a convenir en una paz de hermanos, sin Caguanes ni despejes, en un plazo máximo de tres meses.
Sería una etapa similar a las que se cumplieron en países como Sudáfrica y Costa de Marfil, donde guerras internas, crueles y destructivas se terminaron, aplicando a los principios del evangelio de Cristo. Estos se resumen en tres puntos:
1. Decirse las verdades cara a cara con respeto y franqueza;
2. Pedirse perdón por las culpas y ofensas de cada una de las partes y
3. Comprometerse a enmendar errores e iniciar una vida nueva de entendimiento y reconciliación.
LA GUARDIA NACIONAL
Si esta oferta generosa de paz fuere rechazada por los alzados en armas, entonces se daría curso a la segunda etapa, que consiste básicamente en vigorizar la actual política de seguridad democrática, con la Guardia Nacional.
• La Guardia Nacional creada con base en la Constitución y el orden legal seria una fuerza civil, compuesta por personas entre 18 a 35 años, que sin perder su condición de civiles ni tener que abandonar sus estudios, sus trabajos ni sus lugares de residencia, serian debidamente entrenados, organizados y dotados de armas de guerra.
• La Guardia Nacional obraría como admirable refuerzo estratégico y táctico del ejército y la policía para el combate y derrota definitiva de guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes.
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